directivas contribuyen a la solucion del conflicto

Víctor Marulanda, gerente deportivo del Atlético Nacional, hace hincapié en la necesidad de crear una "nueva cultura del fútbol" y para ello convoca a todos los estamentos a hacer su aporte. Tenemos al frente un problema de ciudad por resolver. El ex jugador, destaca el proceso reeducativo que se debe emprender y señala el núcleo familiar como un punto de partida fundamental en el proceso. Conocer el perfil de la persona que va al estadio sería clave en la búsqueda de soluciones. Esa es una manera de saber qué vacíos tiene, para tratar se llenarlos, explica, en tanto que rechaza la represión como estrategia para resolver el conflicto.

Falta de compromiso de las familias

Para el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, regional Antioquia, la inclusión de los menores de edad en las barras hace parte de la falta de compromiso de los núcleos familiares que no cumplen con sus compromisos primarios y poco contribuyen en la solución del conflicto que se vive en la ciudad. Además de garantizarle el desarrollo y los derechos, la familia debe vigilar muy de cerca la participación de los menores de edad en grupos que generen violencia. Cuando los padres permiten que sus hijos asistan a espectáculos donde no está garantizada la seguridad y la tranquilidad lo tienen que hacer conscientes de que deben responder por los daños materiales y sociales que protagonicen, aunque en Colombia falta una política clara para judicializar la delincuencia juvenil.

La Educación unas salida a la violencia en el futbol

Lo más importante para evitar el conflicto de las barras en el país es la implementación de un amplio programa de educación y concientización. Si nos reprenden o cierran los estadios no se soluciona nada, porque los problemas también se viven fuera de los escenarios deportivos; lo que necesitamos es capacitación para alejar la violencia. La solución no es cancelar los clásicos y cerrar el estadio sino realizar campañas de sana convivencia y capacitar a la policía porque no está preparada para el manejo de masas.

Los del sur no se quedan atras

Los del Sur no se quieren quedar en el solo encuentro de los domingos, su intención es proyectarse hacia la comunidad, con trabajos en distintos frentes. Que no se hable de ellos únicamente por problemas de orden público.

"Nuestra escuela de fútbol es única en el mundo dentro de las barras de equipos. Manejamos 300 jóvenes de las categorías pony, ascenso, juvenil y segunda categoría. A los muchachos se les trabaja en valores del deporte y se les hace veeduría de calificaciones", cuenta uno de los líderes.
En otro aspecto trabajan por la resocialización de internos de la cárcel de Bellavista, con un torneo de microfútbol, en el que participan 300 personas, incluso con partidos entre reclusos y guardianes. Por una Navidad verdolaga, es otro de los programas. Cada diciembre, se recogen aguinaldos, juguetes, ropa y comida no perecedera.

Perrota un personaje de constante lucha

"La vida vale más que el fútbol". Al otro lado de la línea, el juez Víctor Perrota, el mismo que persiguió hasta el cansancio a las barras bravas de Argentina, dejaba su sentencia a manera de despedida.
Por lo que hizo, por lo que predica, por su decisión al hablar, se nota a la legua, que el famoso hombre que trabaja en el Juzgado Nacional en lo Civil 61, de la Avenida Inmigrantes, 1950, en un cuarto piso, sigue siendo implacable, así no haya seguido con la causa que lo volvió conocido en el mundo entero.
Perrota fue el encargado de poner en jaque la violencia en el balompié de Argentina, que aún sigue convulsionado, no sólo por los múltiples problemas de índole social sino por los asesinatos que se continúan presentando por la acción de las barras que él combatió, pero que hoy no lo puede hacer, ya que está a un mes de su jubilación como juez. Con su decisión y fe en Dios soportó amenazas telefónicas, advertencias y presiones de quienes querían que el fútbol continuara en la nación gaucha como si nada.

Una Barra que da ejemplo

Los líderes aceptan que los enfrentamientos con “los del frente” han distorsionado la razón de ser de las barras y los hace ver ante la sociedad como barras bravas. Para atacar esos precedentes y dejar en claro que sólo son un grupo de amigos que se identifican por el amor que le tienen al Medellín, poseen un serio programa educativo y formativo en la capital antioqueña.

barras antioqueñas

Los líderes de Los del Sur y de Rexixtenxia Norte se movían con la misma esperanza, esa que cuajaron con pocos meses de diferencia, en las tribunas Sur y Norte del Estadio Atanasio Girardot, y que incluso ha ganado espacio físico dentro de los barrios, con la aparición de grupos que marcan territorios en diversos puntos del Valle de Aburrá.